Diario Rincón
El Ayuntamiento de Rincón de la Victoria dio luz verde a la operación para hacer frente a las deudas pendientes a empresas y autónomos. La gestión se formalizará en los próximos días
El equipo de Gobierno de Rincón de la Victoria (PSIRV-PSOE) ha anunciado la concesión del préstamo por importe de 5 millones de euros que permitirá próximamente ejecutar el pago de deudas pendientes a empresas y autónomos.
El Gobierno ha informado que tras dar luz verde a la operación se ha llevado a cabo un trabajo de estudio para el que se han invitado a las distintas entidades bancarias para conocer y estudiar las mejores condiciones económicas, siendo Cajamar la que finalmente ha presentado y aprobado por su órgano de dirección la operación. La solicitud del préstamo ha contado con los informes favorables de la Intervención municipal y está enmarcado en el Real Decreto-Ley 5/2009.
El edil de Hacienda, José Jesús Domínguez Palma (PSOE) ha dicho que se trata de “una inyección económica para las empresas” y ha apuntado que en los próximos días se formalizará la documentación para proceder inmediatamente al pago que vendrá a reducir el déficit de tesorería negativo. Domínguez Palma ha explicado que el nuevo plan de saneamiento aprobado hasta el 2015 supone modificar el vigente para hacerlo más restrictivo y que se ajuste a los ingresos reales existentes en época de crisis. “Vamos a tomar medidas permanentes para restringir el gasto al máximo, sanear la economía municipal y aprobar el presupuesto anual con un superávit inicial de 2.2 millones de euros durante la vigencia del plan”, apunta.
Desde inicio del año 2008 el Gobierno ha llevado a cabo medidas para reducir el gasto al caer de forma alarmante los ingresos, activando nuevas estrategias de financiación, reduciendo el presupuesto, y garantizando los servicios sociales.
La solicitud del préstamo de 5 millones de euros fue aprobado por el Gobierno durante el último pleno celebrado contando con la abstención de IU y los votos en contra del PP que según ha criticado el concejal de Hacienda se trata de una decisión que muestra la falta de interés por los proveedores en unos momentos de dificultad económica en los que hay que ayudar al sector “arrimando el hombro y no poniendo palos a las ruedas”, sentencia.